Bendecido Jueves. Gracia y Paz con ustedes.
Me gusta esta versión de la biblia que acabo de descubrir: La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH)
En Efesios 4:29 nos dice lo siguiente: No empleen palabras groseras; usen un lenguaje útil, constructivo y oportuno, capaz de hacer el bien a los que los escuchan.
La primera vez que leí y entendí ese versículo fue en la versión Reina Valera 1960:
Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Finalmente nos dicen lo mismo.. Que no salga de nuestra boca esas palabras obsenas.. Que finalmente nos contaminan. Porque sabemos que lo que realmente nos contamina, no es lo que entra a nuestra boca.. Si no lo que sale de esta..
Definitivamente es un proceso, el dejar de hablar de una manera grosera. Pero poco a poco es posible ir dejando de emplear ese tipo de lenguaje soez.
Estamos en un proceso de santificación progresiva y lo importante es que con cada día, busquemos la manera de hablar como Dios quiere que hablemos, y no como al mundo le gusta escucharnos hablar.
Si realmente somos nuevas criaturas.. Y tenemos una nueva vida en Cristo, entonces tenemos que renunciar a las groserías.
Colosenses 3:8 Ahora, en cambio, es preciso que renuncien a todo eso: a la ira, al rencor, a la malquerencia, la calumnia y la grosería.
En Mateo 15:
— Oigan y entiendan esto: 11 lo que hace impura a una persona no es lo que entra por la boca. Lo que verdaderamente la hace impura es lo que sale de la boca.
18 En cambio, lo que sale de la boca procede del corazón, y eso es lo que hace impura a la persona. 19 Porque del corazón proceden las malas intenciones, los asesinatos, los adulterios, las inmoralidades sexuales, los robos, las calumnias y las blasfemias. 20 Todo esto es lo que hace impura a una persona
Si realmente quiero ser una persona Cristo céntrica.. Debo de abandonar todo aquello que me aleja de Dios. Quizá allá afuera nos tachen de santurrones, aleluyos, etc. Sin embargo eso no nos tiene que importar porque sabemos que la amistad con el mundo es enemistad con Dios. Y la amistad con Dios es enemistad con el mundo. Yo prefiero la amistad con Dios, porque esa sí es eterna.
Santiago 4:14 ¡y ni siquiera saben lo que mañana será de su vida! Ustedes son como una neblina que aparece por un momento y en seguida desaparece.
Somos como neblina, que aparece un rato y luego desaparece. Aprovechemos el tiempo, nuestra inteligencia, creatividad y capacidad de hablar para bendecir a los demás y no para maldecir. Venzamos al mal con el bien.
Romanos 12:21: No permitas que te venza el mal, antes bien, vence al mal a fuerza de bien.
Yo declaro en el nombre de jesús que soy una persona bendecida, capaz de poder bendecir a los demás. Soy bendecido para bendecir, y no lo contrario.
Recuerda siempre que: ¡Eres un milagro!