Cristiano nacido de nuevo.

Bendecido Día del SEÑOR.

2 Corintios 5:17:

17 Por lo tanto, el que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo.

Quisiera ser un robot Cristiano, que ya no se equivoca, que toda palabra que sale de mi boca proveniese de una Inteligencia Artificial que solo hablara como Jesús. Lamentablemente eso no es posible.

Es un proceso lento, el ir masticando el evangelio para que mi vida refleje realmente mi fe y lo que predico.

Filipenses 1:6

Estoy seguro de que Dios, que comenzó a hacer su buena obra en ustedes, la irá llevando a buen fin hasta el día en que Jesucristo regrese.

Hasta cuándo es ese día.. Podríamos preguntarnos.. No lo sabemos. Pero lo que sí sé es que todos los días, DIOS me ayuda y me perfecciona y me permite ver mis errores para ser más parecido a Él.

Es difícil relacionarse conmigo. Varias personas inclusive familia, mi pareja.. Me han llegado a bloquear de medios digitales por ser he sido.

Sin embargo, Jesús quiere que yo sepa, que en cada paso que doy en mi caminar, Él está conmigo. La verdad es que ningún humano puede ser perfecto por sí solo. La perfección que busco no se logra en un instante, sino que es un proceso continuo de transformación que empieza con una decisión de entregarte completamente a Cristo. Recordemos 2 Corintios 5:17, que nos dice: «Por lo tanto, el que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo.» En esa unión, somos renovados, y cada día tenemos una oportunidad para reflejar su amor y su verdad en nuestras vidas.

Proverbios 24:16a: Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse;

No soy un robot, ni una máquina que nunca se equivoca. Soy un hijo de Dios en proceso de perfección. La gracia que recibo no es para condenarme, sino para levantarme cada vez que caigo, para enseñarme, para moldear mi carácter y para reflejar más claramente su imagen. La paciencia que Él derrama sobre nosotros es infinita, y su Espíritu nos acompaña en cada masticar y en cada aprendizaje del evangelio, porque Él sabe, que queremos ser más similar a Él.

En Filipenses 1:6, Dios ha prometido que aquel que empezó la buena obra en uno, la continuará hasta el día de su regreso. Y ese día, herman@s, no lo podemos precisar, pero esa esperanza debe llenarnos de paz y perseverancia. Mientras tanto, confiemos en que diariamente su gracia y su amor nos sostienen y nos perfeccionan. La misma gracia que nos ayuda a ver nuestros errores, también nos capacita para corregirnos y seguir adelante.

Sabemos que no es fácil relacionarnos con quienes nos rodean, que en ocasiones uno puedaa sentirse solo o incomprendido. Pero recordemos que en esos momentos Jesús me acerca más a Él. La verdadera transformación también se refleja en cómo amamos y en cómo perdonamos. No nos desanimemos si algunos corazones duelen o si alguien nos bloquea. Lo importante es que continuemos caminando en su amor, con la intención de reflejar su paciencia y su gracia en nuestras acciones.

Confiemos, herman@s, sigamos en paz y en esperanza. Su obra en nosotros continúa perfecta. Cada día tenemos la oportunidad de ser más como Cristo, de mostrar su amor en nuestras palabras y acciones. Sólo necesitamos mantener la fe firme y continuar en ese proceso de crecimiento, sabiendo que Él está con nosotros en cada paso, guiándonos, fortaleciendo nuestro corazón y transformando nuestra vida.

Que tengas una semana llena de su paz, y recordemos siempre que somos amados y valorados por nuestro Padre celestial. Solo en Él hallaremos la verdadera perfección y la plenitud que tanto anhelamos.

Recuerda siempre que: ¡Eres un milagro!