Bendecido Jueves.
Nena te amo.
Si supieras que a Jesús encontré.. Y de él me enamoré.
Me encanta esa canción de Gabriel Paredes, se la dediqué a mi amada prometida, Nancy Grisel.
Salmos 1:1:
Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni va por el camino de los pecadores,
ni hace causa común con los que se burlan de Dios
La felicidad consiste en honrar a Dios con nuestras vidas. El temor a Dios es el principio de la sabiduría, es un temor santo y favorable para nosotros como hijos de Dios.
La gente más infeliz es la gente más lejos de Dios. Al estar cerca de Dios, podemos obtener algo que el mundo nunca nos va a dar. Ni el dinero, ni las posesiones, nada.
Es importante que no sigamos el consejo de personas malvadas, viles, perdidas en las tinieblas del pecado y la inmundicia de una vida sin Dios.
No debemos de ir por el camino de los pecadores y de las personas sin temor de Dios.
Hoy al ir a comprar unas pilas al 3B voy con mi carro pasando por una glorieta de mi ciudad y puerto, y una moto viene a toda velocidad y no se me detiene, obiamente mi carne quiere salir y pensé en reaccionar de una manera violenta, quizá pitando y aventando el carro, pero no lo hize.. Es difícil autoregular nuestro comportamiento pero Dios no nos dió espíritu de cobardía sino de Dominio propio.
Lo primero que pensé es: Está mal la gente, osea que cree usted señora Motociclista que pasaría si yo no me detengo y me estrello con usted.. Obiamente la culpa sería mía porque entre motociclista y automovilista la culpa siempre la va a tener el Auto no? Pero a mí lo que me genera mucho ruido en mi cabeza es que las personas no piensan en las consecuencias de sus actos, la señora se está exponiendo a un percance al manejar así..
FInalmente lo que hice fue sin detenerme, orillarme un poco a la banqueta y pasar lento, pero sin detenerme.. Al final de cuentas pasó la moto y pasé yo.. Pero no me molesté ni dejé que eso afectara mi día, cosa que sí quizá anteriormente sí hubiese hecho.. Como algo instintivo.
2 Timoteo 1:7-9
7 Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio.
El buen juicio según la Biblia es la capacidad de discernir con sabiduría, prudencia y justicia lo que es correcto delante de Dios y actuar conforme a Su voluntad. No es solo inteligencia o experiencia humana, sino una comprensión guiada por el Espíritu Santo y fundamentada en la Palabra de Dios.
El buen juicio viene de la Palabra de Dios
“Bueno es el juicio y la ciencia; enséñame tus estatutos.”
— Salmo 119:66
El salmista reconoce que el buen juicio no nace del corazón humano, sino del conocimiento de los mandamientos de Dios.
👉 Cuanto más conocemos la Palabra, más sabios y equilibrados se vuelven nuestros juicios.
“Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”
— Hebreos 5:14
El buen juicio no se trata solo de tomar decisiones prácticas, sino de distinguir lo que agrada a Dios y evitar lo que lo ofende.
El buen juicio se manifiesta en decisiones prudentes
“El sabio teme y se aparta del mal; mas el insensato se muestra insolente y confiado.”
— Proverbios 14:16
El que tiene buen juicio no se deja llevar por impulsos, emociones o apariencias, sino que piensa antes de actuar y busca la dirección divina.
El buen juicio se fortalece con la sabiduría espiritual
“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche.”
— Santiago 1:5
El buen juicio no es un don natural, sino un regalo que Dios concede a quien se lo pide con humildad.
Recuerda siempre que: ¡Eres un milagro!