Dios no solo nos crea y nos da un propósito en la vida, sino que conoce íntimamente el corazón de cada persona.

Bendecido Día del SEÑOR.

1 Pedro 4:18-19

[18]Y si el justo con dificultad se salva, ¿qué pasará con el malvado y el pecador?

[19]De manera que los que sufren según la voluntad de Dios, deben seguir haciendo el bien y poner sus almas en manos del Dios que los creó, pues él es fiel.

A los que confían en Dios no les fallan las fuerzas.

El amor de Dios es tan grande que va más allá de simplemente crear el universo y dar un propósito a cada uno de sus hijos. Él conoce íntimamente el corazón de cada persona. No hay nada que esté oculto para Él. La Biblia nos recuerda en Salmo 139:1-4 que Dios examina nuestros caminos y conoce nuestras ideas desde lejos. Él sabe lo que pensamos, lo que sentimos y lo que anhelamos en lo más profundo de nuestro ser. 

Oh Dios,
examíname, reconoce mi corazón;
ponme a prueba, reconoce mis pensamientos;
 mira si voy por el camino del mal,
y guíame por el camino eterno.

Jesús, en su sabiduría y compasión, nos muestra que, Dios no solo te diseñó con un propósito especial, sino que también te acompaña en cada paso. Él no se limita a observar desde lejos, sino que se acerca con ternura y amor para entender cada latido de tu corazón. Él sabe cuándo estás alegre y también cuándo estás afligido. En Mateo 10:29-30, Jesús dice que ni un pajarito cae a tierra sin que nuestro Padre lo sepa. Cuánto más, nuestro Padre celestial, conoce cada uno de nuestros pensamientos y sentimientos más profundos.  

Esta verdad debe llenarte de paz y confianza. No estás solo en tus luchas ni en tus dudas. Dios, en su infinita misericordia, te mira con amor y te conoce tal cual eres. Él te invita a abrir tu corazón y a entregarle cada rincón de tu ser. Porque en esa intimidad, en esa comunión diaria, Él revela su voluntad para tu vida y te guía por caminos de paz, justicia y amor.  

Recuerda, que no hay miedo en su presencia, sino seguridad y esperanza. Cuando sientas que nadie entiende, cuando pienses que tus sentimientos son demasiado profundos, acuérdate que Dios los conoce y los lleva en su corazón. Él te ama con un amor que no tiene condiciones, y en esa plenitud de su conocimiento, Él te llama a confiar, a buscarte en oración y a dejar que su Espíritu te transforme desde adentro hacia fuera.  

Que esta verdad te inspire a acercarte más a Él, sabiendo que tú no le eres desconocido, sino que eres profundamente amado y valorado por el Dios que te creó y que te conoce mejor que nadie.

Jesús, causa de división

No crean que yo he venido a traer paz al mundo; no he venido a traer paz, sino guerra. 35 He venido a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra; 36 de modo que los enemigos de cada cual serán sus propios parientes.

Cuando alguien decide seguir a Cristo con todo su corazón, a veces esto significa que tendrá que tomar decisiones difíciles, incluso contra su propia familia o intereses.

La paz verdadera no es la ausencia de conflictos, sino la paz que viene de estar en armonía con la voluntad del Padre, aunque eso cause divisiones momentáneas en el mundo.

Recuerda siempre que: ¡Eres un milagro!