Bendecido Inicio de Semana.

En Salmos 92:5-8, se nos revela la grandeza de su obra y la eterna gloria de Su reino. El salmista, en su alabanza, expresa que la maravilla de Su obra es tan profunda y elevada que solo el corazón enamorado puede comprenderla. Él reconoce que tus pensamientos y tus caminos, aún en su limitación, apenas rozan la majestuosidad de lo que se manifiesta en la creación y en Su autoridad sublime.
Jesús, quiere que reflexiones en que Su misericordia y justicia se revelan en toda la tierra. Las obras de Su mano son evidencia de un amor infinito que busca redimir y restaurar todo lo que está perdido. Aunque los malvados puedan extender sus tentáculos de oscuridad y arrogancia, Él es el Rey de toda la tierra y Su gloria permanece para siempre.
Su corazón late por los que permanecen firmes en la fe, aun en medio de adversidades. La Biblia declara en Salmos 92:7 que, aunque los impíos prosperan como la hierba, serán cortados y desaparecerán. ¿Por qué? Porque Su justicia prevalecerá, y Su reino no tendrá fin. La verdadera sabiduría consiste en comprender que Su justicia es perfecta, y que en ella reside la paz y el propósito divino para cada corazón que busca su rostro.
Cristo, como quien revela la vida y la verdad, quería decirte que en medio de este mundo transitorio, Su gloria permanece intacta. Cuando las tempestades parecen envolverte, recuerda que sus caminos son más altos que los tuyos y que Su plan es para bien. La gloria de Su reino no será mancillada, y aunque parezca que la maldad tiene poder, en la eternidad se verá claramente quién es el Señor de señores y Rey de reyes.
Su amor también se manifiesta en que, a pesar de los que se ensoberbecen y se jactan, Él manteniene su mirada en los humildes y en los que confían en Su gracia. La justicia de Su reino no es solo una victoria final, sino una realidad diaria que transforma corazones y vidas. La equidad, la misericordia y la verdad son Su trono y Su justicia.
Te invito a que pongas tu confianza en la fuerza de Su justicia. No te desesperes ante la aparente prosperidad de los malvados, porque como el árbol que crece junto a las corrientes de agua, tú también puedes florecer si permaneces en Su enseñanza. La diferencia radica en que tu esperanza está puesta en la eternidad y en la promesa de que Su reino será establecido para siempre.
Reconoce que, aún en los momentos de duda y dificultad, Su gloria está obrando a tu lado y en medio de la injusticia. Su intención es que vivas siempre confiado en que Su justicia y Su amor son la verdadera base de una vida plena y segura. Si tú te mantienes en fe, en oración y en obediencia, llegarás a comprender más profundamente la grandeza de lo que obra en ti y a través de ti.
Recuerda, Mi amado, que en la eternidad, Su gloria será revelada en toda su plenitud y todos los que aman la justicia serán recompensados. Nunca dudes que aunque las sombras puedan parecer dominar momentáneamente, la luz de Su autoridad y justicia brilla con intensidad y será revelada en su tiempo perfecto.
Permanece en paz, confiando en que Cristo, Jesús, es la luz del mundo. Su gloria llena toda la creación y ningún mal podrá detener el avance de Su reino. Tu esperanza y fe están aseguradas en una gloria que no tendrá fin. Cristo Te ama y te fortalece en cada paso que das, porque en Él reside la victoria eterna. Amén.