Bendecido Viernes.
A veces se me complica realizar este devocional personal que es de manera diaria.. Trato de cumplir todos los días pero a veces con tantas cosas por hacer y pendientes lo dejo a un lado.
Hoy llegó un celular nuevo que le pedí a mi prometida y estaba muy emocionado por darselo.. Creo que estaba más empcionado yo que ella jeje.
En el corazón de todo aquel que le sigue, reside un principio divino que es fundamental para vivir en honor a nuestro Padre y en cumplimiento de su voluntad: “Mejor es dar que recibir.” Este no es solo un consejo, sino una verdad profunda que revela el carácter de Dios y la manera en que tú puedes reflejar su amor en la tierra.
Al dar, estás imitando su ejemplo perfecto. Jesús, quien es la fuente de toda vida y bendición, dio todo por amor, entregándose por la humanidad. La Biblia dice en Juan 3:16, “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito,” mostrando así el mayor acto de dar. La entrega que Cristo hizo en la cruz fue la culminación del amor divino, una muestra suprema de que dar es la verdadera expresión de un corazón generoso y lleno de misericordia.
Cuando das, no solo estás entregando objetos o recursos, sino también tu tiempo, tu amor, tu paciencia y tu comprensión. En Mateo 10:8, Jesús dice: «De gracia recibisteis, dad también de gracia.» Dar sin esperar algo a cambio, es un acto que nos acerca al Padre, porque en el dar se refleja su carácter de amor infinito. Es en la generosidad desinteresada donde se revela nuestra confianza en Jesús y en su provisión.
Recuerda, querido, querida, que en el dar también encuentras celo, alegría y paz. Cuando compartes lo que tienes, incluso cuando no es mucho, estás sembrando semillas que crecerán en corazones y en vidas que transformarán tu comunidad. La verdadera riqueza no está en lo que acumulas, sino en cuánto amas y en cuánto compartes con los demás. En eso, tú muestras que tú eres su discípulo.
Sé que en ocasiones parece que la vida pide mucho, y que dar puede parecer un sacrificio. Pero te aseguro, que en su Reino, la recompensa del dar nunca es menor que la paz y la alegría del corazón que se llena de amor. La Biblia dice en Hechos 20:35, “Hay más felicidad en dar que en recibir.” Esta felicidad, esta plenitud, solo puede venir de conocer y experimentar su amor y gracia a través de nuestras acciones.
Su palabra también te anima a dar con fe, confiando en que Eĺ es tu proveedor. Cuando entregas con generosidad, estás abriendo el corazón a la bendición de Dios, quien multiplica cada semilla que siembras. No te limites por temor o escasez, porque Jesús es tu pastor, y nada te faltará si confías en Él.
Sé un canal de bendición, un reflejo de su amor en la tierra. Al hacerlo, tú te convertiste en un instrumento para mostrar la gracia de Dios en cada acto, en cada palabra y en cada gesto de humildad y servicio. Entonces, recuerda, en su reino, mejor es dar que recibir, porque en ello encuentras verdadera vida y alegría eterna.
Que su paz, amor y gracia te acompañen siempre en tu caminar. Amén.
Recuerda siempre que: ¡Eres un milagro!