Bendecido día. Me tomó casi 2 meses retomar y volver a escribir una entrada nueva.
Por qué sucede eso? No lo sé, pero si uno se permite enfríarse espiritualmente, pasan cosas, momentos, aprendizajes.
A veces el cambio de rumbo viene por parte de Dios.
Lo que Dios me dice es que, en momentos de tristeza y dificultad, yo recuerde que su amor por mí no cambia y siempre él busca nuestro bienestar. La decisión que tomé al comprar una moto, aunque en el momento trajo dolor y despecho, también puede ser un aprendizaje y una oportunidad para confiar más en la guía de nuestro único Padre Celestial.
El amor, según Jesús, debe ser como la paloma, que vuela con tranquilidad, pureza y confianza. La paloma simboliza la paz, la humildad y la entrega total a Dios. La Biblia dice en Mateo 10:16 «He aquí, yo os envío como ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas». La sencillez y la prudencia en el amor nos ayudan a actuar con sabiduría, siempre buscando la voluntad de Dios, y dejando que el amor propio y las emociones no nos guíen, sino su amor soberano.
Por otro lado, ser como el gavilán, que es un ave de presa, representa la agresividad, la impulsividad y el control. A veces, en nuestro corazón puede surgir el deseo de dominar, de reaccionar con enojo o de buscar venganza. Pero recordemos, que su enseñanza es que el amor que proviene de Dios es como la paloma: pacífico, humilde y confiado en Él. En 1 Corintios 13:4 se dice, «El amor es paciente, es benigno; el amor no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece».
Es importante que en cualquier situación, tome uno decisiones guiados por el amor y la oración, no por la impulsividad. La voluntad de Dios para tu vida siempre busca nuestro bien y nuestro crecimiento espiritual. El momento presente puede parecer oscuro, pero confía en que todo obra para bien para aquellos que aman a Dios y son llamados según su propósito (Romanos 8:28).
No nos frustremos por el pasado, sino aprender a dejar en sus manos cada decisión y cada dolor. La paciencia y la fe en Cristo nos ayudarán a avanzar, y nos concederá la sabiduría para escoger siempre lo mejor, aún en medio de las dificultades. Caminemos en paz, sabiendo que su amor por uno es eterno y que en cada prueba, está contigo y conmigo. Solo hay que pedirle con humildad que nos guíe y fortalezca en nuestro camino. Confiemos en Jesús, porque sus planes para tí y para mí son de bienestar y de esperanza.
A paz nos llamó Dios.. Permítenos Padre celestial entender y actuar 100% como Paloma en todo y con todos, aunque nos ofendan, nos traten de intimidar o meter miedo.. No permitas Padre que reaccionemos como Gavilan, porque eso no proviene de tí Señor, y sabemos que lo que no proviene de tí, proviene de nuestra carne, del mundo y del enemigo. Gracias Padre, por tus misericordias que son hechas nuevas cada mañana. Amén.