Gracia y Sal

Bendecido sábado.

Actualmente he estado tomando la iniciativa de escribir este devocional en las noches, justo antes de irme a dormir.. Y publicarlo al despertar en las mañanas para volverlo a leer y pasar un tiempo con Dios al inicio del día.

Colosenses 4:6 nos dice: Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.

Hay veces o días inclusive, en los que no me apetece hablar con nadie.. Porque claramente no estoy de humor o no me encuentro en la mejor disposición de convivir con nadie. Es importante que yo de alguna manera acepte que no todos los días van a ser un día en el que me apetezca convivir con otras personas, sin embargo tengo que apender a guardar silencio, y si no tengo nada bueno qué decir.. Mejor no decir nada. Aprender realmente a quedarme callado.

Es mejor que me tengan por tímido, introvertido o anti-social a que me tengan por grosero, insolente, etc.

Proverbios 18:21 nos dice: La vida y la muerte dependen de la lengua; los que hablan mucho sufrirán las consecuencias.

Mejor no hablar demás. Mejor mantener la boca cerrada. Calladitos nos vemos más bonitos.

Es verdad que en ocasiones es completamente válido hacer saber nuestro disgusto o hablar para prevenir un accidente, etc. El día de hoy yo iba manejando y un carro sin fijarse se estaba metiendo a mi carril y la verdad es que más por instinto que por otra cosa le pité fuerte, porque si no se da cuenta la persona, pues hubiésemos chocado, uno por no fijarse y el otro por seguirse.. Dicen que para que ocurra un choque se necesitan 2. Muchas veces eso es cierto.

Pero sabes para qué más se ocupan 2? Para pelear o discutir. Si alguien, ya sea mi pareja, mi mamá o algún desconocido me dice algo que no me parece, tengo que aprender a que se me resbale la ofensa y no engancharme.

Proverbios 20:3: Es honra del hombre evitar discusiones, mas cualquier necio puede iniciarlas.

Cualquier necio puede iniciarlas. No seamos como ellos. Aprendamos a perder por no alegar.

El que al necio no responde, por necio no pasa. El que al necio sabe responder, como tal le hace parecer.

Deseo en mi corazón dejar de ser una persona necia. Es verdad que nos vamos a equivocar, vamos a cometer errores. De los errores se aprende.

Lo importante es saber reaccionar ante lo que sí puedo cambiar. Lo que está dentro de nuestro control. Quizá no controle lo que me sucede, pero sí controlo cómo reacciono ante lo que me sucede.

Dios te bendiga.

Recuerda siempre que: ¡Eres un milagro!