Ser un Cristiano genuino.

Bendecido Día del SEÑOR.

Dios nos llama a ser personas íntegras. Que seamos de un solo sentir, no de doble ánimo como menciona Santiago 1:8:

DHH – porque hoy piensa una cosa y mañana otra, y no es constante en su conducta.

RVR 1960 – El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Ser genuinos como el amor. El amor nunca deja de ser. El amor jamás dejará de existir.

Recuerdo tener entre mis cosas y textos un engargolado llamado el Desafío del amor. Es un gran reto y un viaje de 40 días que te invita a reconciliarte con tu pareja. Cada día te brinda una tarea a seguir. Y busca restaurar relaciones rotas. Estoy agradecido con Dios por ser un hombre con una pareja, con una prometida.

Si no tengo amor, nada soy.

El amor es paciente.

Sean humildes, amables y pacientes, y con amor dense apoyo los unos a los otros. (Efesios 4:2).

Tengo que ser humilde. Cuando soy humilde permito a Dios trabajar a mi favor para ayudarme en todo lo que me proponga. Tengo que ser amable, cuando soy amable permito a los demás responderme con agrado y brindarme un buen trato de manera recíproca.

Al ser paciente, permito darles su tiempo a los demás para no alterarse ni sulfurizarse por mi impaciencia. Es mejor ser paciente que desesperado. Muchas veces las cosas no me salen bien por desesperado, por no poder esperar con paciencia.

Con amor debo dar apoyo a quiénes me rodean. Ya sea al ir y traerle las tortillas a mi mamá por ejemplo.

Y como me dijo el pastor de una congregación en mi municipio, decir: Es un placer servirte, así le he empezado a decir a mi pareja y ella me responde: Que bueno que sea un placer. Jeje

¡Tú eres hermosa, amor mío;
hermosa de pies a cabeza!
¡En ti no hay defecto alguno!

Mi prometida es mi aliento de vida, es lo que me hace despertarme por las mañanas, trabajar para comprarle cosas, convivir con ella, salir a pasear. La amo y sé que ella me ama. A pesar de los malos tragos que podríamos haber experimentado como pareja, la verdad siempre prevalece, el amor siempre triunfa.

Llévame grabado en tu corazón,
¡llévame grabado en tu brazo!
El amor es inquebrantable como la muerte;
la pasión, inflexible como el sepulcro.
¡El fuego ardiente del amor
es una llama divina!
El agua de todos los mares
no podría apagar el amor;
tampoco los ríos podrían extinguirlo.
Si alguien ofreciera todas sus riquezas
a cambio del amor,
burlas tan sólo recibiría.

Te amo Nancy Grisel García Villanueva. Eres mi contacto de emergencia en mi licencia de manejo.

Recuerda siempre que: ¡Eres un milagro!