Bendecido Miércoles.
Sin Cristo en nuestras vidas, experimentaríamos a Dios únicamente como Juez, sufriendo el castigo por nuestros pecados.
Esa afirmación es impactante porque a pesar de entender y saber eso, muchas personas continúan viviendo sus vidas, sin tener presente a Dios.
Pienso que Dios en su infinita misericordia pone a las personas o permite que ciertas personas pongan la semilla de su palabra en otras, para que conozcan y se vuelvan a Él.
Sabemos que la Palabra de Dios, nunca regresa vacía. Lo sabemos, pero para que nunca regrese vacía, hay que decirla, recordarla y tenerla presente en nuestras vidas, en nuestros actos.
Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
La mente humana es poderosísima, es capaz de con un solo pensamiento, o idea, modificar nuestros pensamientos y nuestra conducta.
Es verdad que nuestra naturaleza humana es una naturaleza caída. Pero también es verdad que mayor es el que vive en nosotros que el que está en el mundo.
1 Juan 4:4: Hijitos, ustedes son de Dios y han vencido a esos mentirosos, porque el que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo.
Estos devocionales diarios son una gran bendición para mí vida. Sin embargo los tengo que redactar cada mañana y a veces eso me cuesta, le cuesta a mi carne. Sin embargo Cristo vive en mí y tengo la capacidad de activar ese switch todos los días para conectarme con Dios. De preferencia en las mañanas, al amanecer es el mejor momento para tener comunión con el creador del universo.
A lo que iba con respecto al poder de la mente humana es que yo muchas veces, aunque pudiera parecer tonto o loco pensar así, en ocasiones en las cuales no sabía qué hacer o cómo responder ante cierta situación: Me decía a mí mismo: «Yo soy Jesús.»
Lo decía en mi mente en un acto no de vanagloria ni de presunción, si no de: «Estando consciente que me falta mucho por parecerme aunque sea un 1% a Jesús». Lo decía para autoconfigurar mis pensamientos, mis acciones y mi manera de proceder a los demás, demanera que refleje a Cristo con mi actitud.
Claro está que no soy Jesús, soy Michael, pero Michael necesita mucho de Jesús en su vida para tener la paz y el gozo que solo Dios puede otorgarnos. Tener el Gozo de Cristo y no el estrés del mundo.
Efesios 5:1-2 – DHH
Ustedes, como hijos amados de Dios, procuren imitarlo. Traten a todos con amor, de la misma manera que Cristo nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio de olor agradable a Dios.
Recuerdo hace ya varios meses en un servicio dominical, que el Pastor de esta congregación preguntó cuánto considerábamos nosotros que conocíamos de Jesús en porcentaje.. Recuerdo que yo dije algo así como 27%. Conforme uno va avanzando en la palabra, te puedes dar cuenta cuánto te falta por conocer. Hoy yo podría decir que realmente ese 27% es un 0.27%, no porque no conozca nada, sino porque estoy consciente de lo mucho que me falta por conocer.
Padre, en este día, te pido que nos permitas parecernos más y ser imititadores de Cristo, como hijos amados. Estando conscientes de que es nuestro hermano mayor entre todos nosotros, y que tenemos la capacidad gracias a tú guía, a tú instrucción y a tú Palabra de ser más parecidos a tu hijo amado. En tu nombre Jesús. Amén.
Recuerda siempre que: ¡Eres un milagro!