Dios envió a Su Hijo al mundo para salvar a los necios orgullosos y rebeldes, llamándolos a cumplir su llamado más alto y buscar Su gloria.
Bendecido Viernes. Amados, en el corazón del plan divino yace un amor infinito y una misericordia profunda. Dios, en su gracia y soberanía, envió a su Hijo al mundo no por sentencia, sino por una misión de salvación. Él vino a buscar a los perdidos, a rescatar a los necios orgullosos y rebeldes que, en …